La Historia de las Escorts - Prostitutas - Acompañantes - Damas de Compañia

La Historia de las Escorts - Prostitutas - Acompañantes - Damas de Compañia

El título puede quedar mal, e incluso ser sensacionalista, pero lo cierto es que varias personas me han preguntado sobre las prostitutas en la historia, y varios más han realizado búsquedas en el sitio con este mismo término, por lo que parece que despierta cierto interés, aunque espero que estén buscando algo respetuoso y con altura, pues eso es lo que intentaremos hacer para tratar el tema.

La prostitución es la profesión más antigua del mundo, eso es algo que todos escuchamos alguna vez pero ¿a qué fecha debemos remontarnos para comprobarlo? Siempre se dice que en el imperio romano se practicaba la prostitución y por ende, tomamos esa fecha como “el origen”, pero no es la adecuada.

Eso sí, no podemos negar que tanto en la Antigua Roma, como en la Antigua Grecia, la libertad sexual permitía que este tema no sean tomados como tabú, sino con total naturalidad. Eran civilizaciones mucho más evolucionadas que la nuestra comprendiendo la sexualidad en todos sus sentidos, incluso con la homosexualidad, pues era venerado el cuerpo humano como belleza, independientemente de ser hombre o mujer, y eso lo podemos apreciar en el arte de la época.

Prostitución , (del latín prostituío, ‐ónis). Acción y efecto de prostituir o prostituirse. . Actividad a la que se dedica la persona que mantiene relaciones sexuales con otras, a cambio de dinero.   Esta es la definición formal (aséptica) de la palabra a la que dedico este trabajo. Pero es más que una palabra, también es más que sexo y más que dinero. Son personas, mujeres en su mayoría, que venden (alquilan, prestan) su cuerpo a otra persona (normalmente un hombre) a cambio de dinero. Pero, ¿es así? ¿Ejerce una prostituta su  oficio (trabajo) de manera libre, como cualquier otra persona que cobre por su trabajo?

Veamos ahora un poco de historia . La prostitución es el acto de participar en actividades sexuales a cambio de dinero (principalmente). También ejercen la prostitución los hombres, aunque es mayoritariamente femenina. Por ello, puede ser tanto homosexual como heterosexual, pueden participar también travestidos y transexuales. La persona que ejerce tal actividad es la prostituta (mujer) o el prostituto (hombre). 

Al ejercer esta actividad se supone que la persona que lo lleva a cabo sólo se guía por el criterio del dinero, es decir, no existe ningún tipo de emoción ni de relación afectiva. Lo cual es mucho decir (o muy poco), puesto que más genéricamente también la persona que vende sus servicios profesionales por una causa que no le importa, se está prostituyendo por dinero, aunque no exista sexo (o sí) de por medio. 

La prostitución es hoy una práctica legal en muchos países y se la relaciona con la marginalidad y la delincuencia. Muchas mujeres y niños son obligados a ejercerla por bandas criminales. La ONU en 1949 promovió una convención para el control de la prostitución y la lucha contra el tráfico de personas esclavizadas. Ya estamos viendo, sólo un poco, que la prostitución no es algo que una (o uno) elija de forma voluntaria, que existen grupos (mafias, bandas criminales, etc.) de seres humanos que esclavizan a otros seres humanos. Veamos qué cosa es la esclavitud . Como institución jurídica, es una situación por la cual una persona (el esclavo) es propiedad de otra (el amo); es una forma particular de relaciones de producción, característica de un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en la evolución de la historia económica. 

Volvamos, de nuevo, al repaso mínimamente histórico de la prostitución. En Holanda y Alemania la prostitución es un oficio regulado en el que sus trabajadoras y trabajadores pagan sus impuestos, es el modelo llamado pro regulación. En Suecia, Noruega e Islandia, se persigue la adquisición de servicios, pero no la labor de la prostitución, es el modelo abolicionista; la prostitución se considera una forma de violencia contra las mujeres y se penaliza a los hombres que las explotan al comprar sus servicios sexuales, puesto que la mayoría de las mujeres que ejercen este oficio son víctimas que requieren de ayuda y, a través de la educación ciudadana, se sensibiliza a la población puesto que se considera que la igualdad entre sexos continuará sin alcanzarse mientras que haya hombres que compren, vendan y exploten a mujeres, niñas y niños, prostituyéndolos. 

La figura de la prostituta está ligada a la del proxeneta que es la persona que recibe un porcentaje de los beneficios conseguidos por ella. Digamos que el proxeneta actúa como mediador entre la prostituta y el cliente, provee la habitación o el lugar de encuentro donde tiene lugar el servicio sexual, provee (además) de algún tipo de protección. Pero, al final, se puede comprobar que el proxeneta es un extorsionador más, que retiene a las prostitutas bajo su control mediante amenazas y abusos, pudiendo llegar al secuestro. En los países donde la prostitución es ilegal esta situación descrita es la norma. Aunque hay que decir que la legalización no es suficiente garantía para acabar con este tipo de abusos.

Prostitución en Mesopotamia y zona Mediterránea

Desde que existen registros históricos encontramos la prostitución como un oficio y su origen se remonta al siglo XVIII a.C. en la antigua Mesopotamia, donde ya existían ciertas “leyes” que protegían a las mujeres que realizaban este trabajo. El Código de Hammurabi, la “Constitución” más conocida por todos, ya regulaba los derechos de herencia de todas las prostitutas.

En el caso de Babilonia, y siguiendo los textos de Heródoto y Tucídides, los dos más grandes Historiadores griegos, vemos una norma diferente, donde se obligaba a todas las mujeres a prostituirse al menos una vez en sus vidas con un extranjero como muestra de la hospitalidad, acto que se hacía en el Santuario de Militta. A cambio, recibía un pago. Si bien puede ser considerado un acto “bárbaro” por obligar a alguien a hacerlo, debemos tener en cuenta que no estaba mal visto en absoluto. El contexto histórico cambia absolutamente todo.

Los fenicios y griegos de la Edad del Bronce también la practicaban en honor a Astarté, la diosa de la fertilidad y la madre naturaleza. Incluso en Israel se realizaba, aunque estaba prohibida por la ley judía.

La Biblia también hace una referencia en el Génesis, 38, donde Tamar se hace pasar por prostituta en una carretera y es contratada por Judá, aunque en esta alegoría no lo hace por otro motivo que el quedar embarazada de éste.

Una de las formas más antiguas de prostitución de la que existen registros históricos es la prostitución religiosa, practicada en Sumeria6 . Ya desde el siglo XVIII a.C., en la antigua Mesopotamia se reconocía la necesidad de proteger los derechos de propiedad de las prostitutas. En el Código de Hammurabi7 se hallan apartados que regulan los derechos de herencia de las mujeres que ejercían dicha profesión. Los historiadores Heródoto y Tucídides documentan la existencia en Babilonia8 de la obligación para todas las mujeres, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (diosa llamada así por los asirios) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico.

La prostitución estaba presente en Cerdeña y Sicilia, así como en varias culturas fenicias9 , en las que se practicaba como rito religioso en honor de Astarté10. La práctica de la prostitución se extendió por todos los puertos del Mar Mediterráneo. 

En Israel la prostitución era común, a pesar de estar expresamente prohibida por la ley judía. Profetas como Josué y Ezequiel se oponían a la misma. Existía también como forma religiosa en el reino de Canaán11, pero con una particularidad significativa y es que quienes la ejercían eran hombres. 

En la Biblia (Génesis, 38) también encontramos historias sobre la prostitución que se practicaba en la sociedad judía, la historia bíblica de Judá y Tamar. La prostituta ejerce su oficio al lado de una carretera, se cubre la cara que la marca como una prostituta disponible (en contraste con las sociedades actuales de Oriente Medio). Exige como pago un cordero, sólo los más acaudalados pueden permitirse pagar estas cantidades por un encuentro sexual. Aunque luego la prostituta no es tal sino Tamar, la nuera viuda de Judá que pretendía engañarle y quedar embarazada. 

En la Grecia clásica la prostitución era practicada tanto por mujeres como por hombres jóvenes. El término griego para la prostitución es porne, derivado del verbo pernemi (vender). Las prostitutas podían llegar a ser mujeres independientes e influyentes. Ya hemos vistos más arriba el tema de la ropa y los impuestos. 

Prostitución en Fenicia

En Fenicia se daba una situación un tanto compleja y que atendía a las creencias religiosas de esa civilización mediterránea. Según la tradición, solían realizarse ciertas ceremonias en honor a la diosa de la fecundidad, donde las mujeres se golpeaban a sí mismas y luego ofrecían sus cabellos a la diosa. Quien no quería perderla, debía acudir a un “mercado”, por así llamarlo, donde sólo podían entrar ellas y personas extranjeras. En ese sitio estaban obligadas a entregarse la cantidad de veces que fuesen requeridas, y con la recaudación obtenida se adquirían diferentes ofrendas para la misma diosa.

Prostitución en la Antigua Grecia

Ahora dejamos la antigüedad más dura para alcanzar la Grecia Clásica, donde aparece por primera vez el término “porne”, derivado de “pernemi” (vender), una acepción que a todos nos resulta conocida. En este período tanto mujeres como hombres jóvenes realizaban la prostitución y todos podían llegar a ser totalmente independientes y libres, pero sí era necesario que utilizaran vestimenta distinta al resto, como también era obligatorio que pagaran impuestos, algo no discriminatorio sino una obligación de los trabajadores.

¿Prostitutas famosas? Nos han llegado algunos relatos sobre Lais de Hyccara y Lais de Corinto, aunque aún se duda si no se trataría de la misma persona.

Lo cierto es que Lais de Corinto, de quien aparecen más datos, era conocida como la mujer más hermosa de toda la región y cobraba grandes sumas de dinero a sus acompañantes, entre los que se encontraban Eubotas, un campeón olímpico, y el filósofo Arístipo, quien escribió dos obras sobre esta chica.

¿Sabíais que Solón fue el fundador del primer burdel?

El legendario rey ateniense ordenó su fundación en el siglo VI a.C. en Atenas, aunque se prohibió expresamente el proxenetismo. Todos los beneficios que dejó el burdel han sido utilizados para construir un Templo a Afrodita, diosa del amor, la lujuria, la belleza y la sexualidad, entre otras cosas.

Por su parte, Corinto y Chipre no se quedaban atrás y gracias a Estrabón sabemos que existía una cierta prostitución religiosa en un templo donde, según sus textos, había más de 1.000 prostitutas.

En Grecia en general, vemos tres categorías de prostitución:

  1. Chamaitypa`i – quienes trabajaban en el exterior
  2. Gephyrides – aquellas que trabajaban cerca a los puentes
  3. Perepatetikes – las que trabajaban en las calles, donde encontraban a sus clientes para luego ir a sus hogares.

En el caso de la prostitución masculina, sabemos que eran principalmente los hombres adolescentes los que realizaban este trabajo, quienes lo hacían en burdeles atenienses. Sin embargo, ellos sí solían ser esclavos pues los hombres libres podían perder sus derechos si lo hacían en la edad adulta. Sin embargo, no estaba prohibida la homosexualidad, sólo el hacerlo por dinero.

En la Grecia clásica las hetairas (o heteras)5 , era el nombre que recibían las cortesanas, una mezcla de compañía y prostitución (aunque lo de prostitución seguramente es peyorativo o poco exacto). Eran mujeres independientes, algunas de gran influencia, iban vestidas de determinada forma y pagaban impuestos. Era un colectivo formado por esclavas y extranjeras, tenían capacidades para la danza y para la música junto con otros talentos físicos. Al contrario que el resto de mujeres griegas, las hetairas recibían educación, podían tomar parte en los simposios (banquetes) y sus opiniones y creencias eran respetadas por los hombres (por eso adjunto la imagen de Aspasia, hetaira al menos en boca de sus enemigos,  y compañera de Pericles hasta la muerte del mismo). Las hetairas guardan un cierto parecido con las oirans japonesas y las kisaeng coreanas.

¿Prostitutas o mujeres cultas que no siguieron el canon del matrimonio y la reclusión del hogar y no se entregaron a un solo hombre?   La prostitución es calificada como “el oficio más antiguo del mundo” puesto que hay registros históricos en prácticamente todas las sociedades. Aunque también hay quien discute esta antigüedad (documentada) desde el punto de vista socioeconómico ya que el intercambio de favores sexuales a cambio de bienes materiales requiere de un cierto tipo de acumulación capitalista o una diferenciación social, que al parecer no se dio hasta que los grupos humanos y la tecnología no rebasaron un cierto umbral. 

Los animales también tienen este tipo de intercambios. Por ejemplo, los pingüinos intercambian sexo por piedras para la construcción de nidos; en los chimpancés enanos las hembras ofrecen sexo a cambio de comida y como mecanismo de resolución de conflictos. Así, teniendo en cuenta que hasta la Revolución Industrial la economía era básicamente agraria, y que la mayor parte de los bienes se consiguen por intercambio, lo de la antigüedad de la prostitución resulta defendible. En cualquier caso, ha ido cambiando con la evolución de la sociedad, adquiriendo una imagen cada vez más estigmatizada.

Prostitución en la Antigua Roma

Dejamos Grecia para hablar de otra gran civilización, Roma, donde podemos encontrar por primera vez el término “Prostitutere”, cuya traducción era “exhibir para la venta”, evidentemente, el propio cuerpo.

Roma es quizá el “paraíso de la prostitución” por ser algo más que habitual, pero también por la enorme libertad sexual existente, tanto para hombres como para mujeres. Ellos podían tener relaciones con quienes quisieran sin ningún problema, al igual que ellas, aunque en el caso de las mujeres, incluso las casadas, sólo debían mantener una serie de códigos morales y sociales, pero nada les impedía disfrutar al máximo su sexualidad.

Las prostitutas romanas serían como las modernas “escorts”, mujeres muy educadas tanto para dar placer como para mantener una conversación con altura, e incluso había muchas de gran nivel que cobraban un buen dinero, pero sólo ofrecían sus servicios para los más altos cargos.

En el caso de las prostitutas en roma, podemos encontrar varias clases de prostitutas como las cuadrantarias, llamadas así por cobrar un cuadrante, que serían las prostitutas más bajas de todas. También encontramos las felatoras, que como podemos imaginar, eran llamadas de este modo por ser expertas en el arte de la felación.

Pero la lista de tipos de prostitutas, de acuerdo a sus características y habilidades, sería la siguiente:

  • Prostituta: entregaba su cuerpo a quien quería.
  • Pala: era quien aceptaba a cualquier persona que pudiese pagar el precio demandado.
  • Meretrix: prostituta independiente.
  • Prostibulae: ejercía sin pagar impuestos y en donde podía.
  • Ambulatarae: era la prostituta que trabajaba o bien en la calle o bien en el circo.
  • Lupae: eran quienes ejercían en los bosques de los alrededores de la ciudad.
  • Bastuariae: ejercía la prostitución en los cementerios.
  • Delicatae: tenía clientes poderosos como generales o senadores.

En todos los casos, las prostitutas de la Antigua Roma solían ser mujeres independientes y en ciertos casos, influyentes, aunque debían vestir un vestido púrpura que las diferenciaran del resto de mujeres, además de tener que pagar impuestos por desarrollar su actividad.

Si lo que queréis conocer son prostitutas famosas de la Antigua Roma, encontramos en las diversas fuentes históricas que llegaron a nuestros días nombres como Julia, la hija del Emperador Augusto, Agripina e incluso a Mesalina, la esposa del Emperador Claudio, pues era frecuente que las mujeres de alta alcurnia ejercieran la prostitución por placer.

Este es el caso de Mesalina, que según cuentan los relatos, realizó una apuesta con una prostituta y por ello se acostó en un solo día con una Centuria completa.

De todos modos y pese a la cantidad de sitios donde se ejercía la prostitución, el lugar preferido por la mayoría era los baños públicos, pues allí podían ofrecer sus servicios a hombres y mujeres sin excepción.

Como dato curioso, podemos añadir que en el año I d.C., según los registros encontrados en Roma, había inscritas 32.000 prostitutas en la capital del Imperio y a todas ellas les fue entregada la licencia para ejercer el oficio, conocida como “Licentia Stupri”.

Prostitución en la cultura Azteca

Según algunos registros, era algo común la prostitución en el Imperio Azteca. Eran conocidas como “āhuiyani”, una forma eufemística de decir “tener lo necesario o estar feliz. Las autoridades políticas y religiosas permitían la prostitución siempre que se realizara junto a los caminos o en los edificios destinados para tal fin, conocidos como “Cihuacalli,  si bien las mujeres que ejercían cobraban dinero por ello, no tenían un estatus social elevado, sino todo lo contrario.

Prostitución en la Edad Media en Europa

La Edad Media es una época histórica de grandes contradicciones respecto a la prostitución. Es, como todos sabemos, un período histórico dominado por la Iglesia y por ende, la “fornicación” es considerada un pecado. Pero por otro lado, existía una cierta tolerancia universal por parte de todos, incluyendo las autoridades religiosas.

Así lo vemos en diversos Estados de gran poder como Veneciacuyo Gran Consejo en el año 1358 declaró que “la prostitución es absolutamente indispensable para el mundo”. Incluso la Iglesia la permitió en algunos sitios, aunque era necesario que se distinguiesen de las “mujeres decentes”, por lo que su vestimenta era diferente a las de las demás.

En Florencia por ejemplo, era frecuente que llevasen campanas en sus sombreros y guantes, en tanto que en Milán llevaban un manto negro. Muchas otras ciudades observaron el negocio y crearon burdeles para generar ingresos a través del oficio más antiguo del mundo, gestionándolos el mismo Estado.

Pero tampoco ha sido fácil para las prostitutas, pues muchos Estados se esforzaron por erradicarlas por completo desterrándolas o enviándolas a zonas suburbanas que pronto se convirtieron en barrios marginales, aunque esto no detuvo el ejercicio de la prostitución pues la demanda era demasiado grande, incluyendo personas de la nobleza o incluso a miembros del Clero.

La prostitución en el Renacimiento

El Renacimiento es conocido por el surgimiento de una nueva concepción del mundo respecto al ser humano, aunque en realidad se retomasen ciertos valores de la antigüedad que se habían perdido durante la Edad Media.

Esta transformación es apreciable incluso en la prostitución, aunque debemos recordar que de todos modos, la sexualidad aún seguía siendo un tema “tabú” debido a la fuerte asociación entre los Estados y la Iglesia, aunque ésta ya no ejercía tanta presión sobre aquellos como en siglos anteriores.

La prostitución se continuaba observando como un “mal necesario para satisfacer necesidades básicas de las personas (especialmente hombres, teniendo en cuenta el contexto histórico), aunque surge una nueva condición: no se podía ejercer con judíos, sino siempre con cristianos, especialmente en territorio español.

La prostitución en la Época Moderna

En la Época Moderna sucede algo muy particular: prácticamente desaparece la figura de la “prostituta”, pero aparece una figura que se asimila, según la historiografía actual, a la de la prostituta: la cortesana.

Sin embargo, debemos tener cuidado al equiparar una cortesana con una prostituta, pues este paralelismo se comienza a realizar en el siglo XIX, pues durante la Modernidad, la cortesana era simplemente un miembro más del séquito del Rey y no necesariamente debían ejercer el oficio, aunque sin duda hay muchas mujeres célebres en esta época.

Uno de los personajes más importantes de esta época es sin duda Ninón, pseudónimo de Anne de Lenclosquien tuvo más de 5.000 amantes a lo largo de su vida, además de ser una de las más serias confidentes de Luis XIV de francia El rey del sol y el gran Historiador del Arte y hombre de letras Horace Walpole (1717-1797) la llegó a bautizar como “Notre Dame des Amours”.

Tipos de prostitución.   

Tradicionalmente se ha ejercido en burdeles, casas regentadas por una persona, donde puede haber mujeres pero también hombres (según la orientación sexual de cada cual) y donde existen habitaciones privadas para atender a los clientes. 

La oferta de los servicios sexuales se hace en la calle, también en bares y en clubs. La diversidad de medios de comunicación amplía la oferta a anuncios en prensa, Internet, también anuncios en TV (en horario nocturno). Asimismo se realizan servicios a domicilio.

 La prostitución callejera quizás sea la que más nos llegue a las entrañas (reacciones viscerales)  por su visibilidad. Las prostitutas esperan a que el cliente haga el esfuerzo de iniciar el contacto y la posterior negociación. Las actividades sexuales se realizan dentro del vehículo del cliente, en algún lugar apartado o en un hotel de mala muerte. 

Como es evidente, este tipo de prostitución es la que conlleva un mayor riesgo para las prostitutas, expuestas a ataques de todo tipo. También es la que conlleva mayores riesgos sanitarios. 

La escort ofrece su compañía en un lugar o evento determinado (baile, cóctel, boda), aparentando algún tipo de relación más o menos sentimental para, posteriormente, ofrecer el servicio sexual. El gigoló es el varón que ofrece sus servicios sexuales a mujeres generalmente mayores que él. 

Establecimientos.   Locales nocturnos, lugares abiertos al público. En algunos casos en el establecimiento no hay una relación formal entre la prostituta y el local. En otros casos, el local y la prostituta tienen una relación establecida de común acuerdo. En ambos casos la prostituta termina su jornada en cuanto consigue un cliente que contrate sus servicios. En estos casos parece que ella tiene un entorno de trabajo más seguro. 

Salones de masaje. Servicio de masajes con “final feliz”. Es decir, la persona que practica el masaje, puede ser hombre o mujer (aunque mayoritariamente son mujeres que prestan sus servicios a hombres), se aviene a prácticas sexuales a cambio de dinero, puede que lo ofrezca el propio local o que sea algo  privado entre masajista y cliente. Las relaciones sexuales se realizan en el mismo lugar donde se efectúan los masajes. También aquí las modalidades son variopintas.

Las religiones, represoras de la sexualidad por excelencia ya que asocian el sexo a la reproducción, condenan abiertamente la prostitución, aunque también han existido cambios a lo largo de la historia. El judaísmo, como hemos visto anteriormente, condena la prostitución, pero su propia historia sagrada deriva de las prácticas de Tamar, embarazada de Yehudá, de esa relación parece que se origina la dinastía del Rey David. La iglesia católica ha tenido (como las demás) etapas de intransigencia hacia las prostitutas hasta llegar a considerar que era una forma de esclavitud de la que deben ser liberadas.

Situación legal La situación legal de la prostitución depende de cada país, en algunos es una práctica legal y regulada. En Estados Unidos (salvo en algunas partes del estado de Nevada) la prostitución es ilegal. Todas las formas de prostitución (y pornografía) son ilegales en la República Popular China. También es ilegal en Corea del Sur, Corea del Norte, Birmania, Laos, Mongolia, Vietnam, Sri Lanka, Filipinas. Aunque también es ilegal en Tailandia, en la práctica las autoridades no hacen cumplir las leyes, la actividad es tolerada y es un destino para el turismo sexual. En África, aunque es ilegal, la pobreza puede más que las leyes. Es igualmente ilegal en la mayoría de países musulmanes con penas severas que pueden llevar a la pena de muerte. Hay otros países donde, a pesar de ser ilegal no es un delito grave y se castiga con una multa (infracción administrativa), como en Rusia y en Ucrania.

En Centroamérica se persigue a las personas que se dedican a la captación de menores para trabajos sexuales; sin embargo, la actividad sexual es vista como una forma alternativa de trabajo debido a las condiciones socioeconómicas de la zona. El turismo sexual con menores es habitual en Costa Rica.

En general, no obstante, las leyes están dirigidas esencialmente hacia la prohibición y persecución de actividades delictivas relacionadas con la prostitución, como la trata de blancas, la esclavitud, la utilización de menores, la extorsión por organizaciones criminales. Por este motivo, en algunos países como Suiza o Australia la prostitución es tolerada pero sometida a una reglamentación bien estricta.

El Lobby Europeo de Mujeres, durante la Conferencia de Ministros de la UE sobre Violencia contra las Mujeres, celebrada en Santiago de Compostela en febrero de 2002, puso la prostitución a debate. Se pidió que la prostitución y la trata se consideren como una violación de los derechos humanos de las mujeres. El lobby es partidario de tipificar como delito la compra de servicios sexuales.

La trata 

Se puede leer en el Diario de Noticias de Navarra16 (pág. 8), 16 de marzo de 2010, una entrevista a Lorena Pajares, Portavoz de la Plataforma por la Abolición de la Prostitución y coordinadora general de AFESIP España17, donde dice lo siguiente: “La prostitución reporta a las mafias más beneficios que la droga porque la mujer puede ser vendida una y otra vez”. Analizaré un poco más el contenido de la entrevista, pero reconozco que esta frase me duele en lo más profundo de mi ser, siento el dolor en mis entrañas y en mi alma.

Creo que es imposible resumir mejor en una sola frase todo lo que representa la trata para las mujeres, tratadas como ganado que puede ser vendido una y otra vez… hasta que ya no sirven, hasta que se rompen, hasta que revientan. Incluso el ganado tiene mejor trato que estas mujeres, porque para comprar y vender ganado se organizan ferias, es algo festivo, lúdico, que se hace a la vista de todos. Todo lo contrario de lo que ocurre con la trata.

Al inicio de la entrevista se dice que Lorena cuestiona que la prostitución sea una actividad voluntaria “cuando el 90% de las mujeres que la ejercen son extranjeras y pobres”. Ciertamente no son buenas premisas para que una actividad así sea voluntaria porque el hecho de ser extranjera y pobre ya nos da una idea de que la mujer, en estas condiciones, es de una extrema debilidad y vulnerabilidad, y si tiene hijos (muchas tienen) y familia que mantener (hermanas/os, padres/madres…) aceptará cualquier yugo que le echen.

Hay una frase que resalta el artículo que me parece de una gravedad extrema por lo que significa de banalización y falta de ética, es la siguiente: “Hay empresas que fomentan la prostitución al bonificar a su plantilla con turismo sexual”. Empresas que “premian” (bonifican) a su plantilla masculina (porque siempre son hombres) con un   plus de bestialidad, de banalización de la sexualidad, un plus de amoralidad18 con respecto al resto de la sociedad, en particular hacia la mujer. Ejercer el poder sexual como una continuidad del poder empresarial (y económico) como premio a esa mentalidad masculina de ejercicio del poder, esa mentalidad patriarcal de dominio sobre el cuerpo de la mujer.

Otra mirada Sigo con otro artículo, éste de Luisa Muraro19, La prostitución: una caricatura, DUODA Revista d’Estudis Feministes núm. 23‐2002. ¿Por qué caricatura? Lo expresa de la siguiente manera: “La prostitución es, para un número no calculable de mujeres, seguramente prostitutas incluidas, una caricatura de la disponibilidad femenina a lo otro; disponibilidad que una mujer encuentra inscrita en su cuerpo por la fisiología de la maternidad y luego traducido en su alma por la intimidad con la madre, que es privilegio de la hija”. Habla de lo políticamente correcto, hoy tan de moda, que ella nombra con toda claridad como gazmoñería en cuanto a la opinión que da la mayor parte de la gente de izquierdas con respecto al tema de la prostitución. Según nos dice en el artículo, el paradigma de esa gazmoñería sería la prostituta autogestionada, pagando impuestos, instaurada de pleno derecho en el orden burgués.

Estoy bastante de acuerdo con su contenido pues parece que plasmar abiertamente el sentimiento de la mujer sobre la prostitución no sea del todo democrático, al menos no si se está en contra de la práctica, cuando se busca el fondo real de la cuestión, la raíz y el porqué de la prostitución que hunde sus raíces en el patriarcado y en la posesión del cuerpo de la mujer. No parece  una opinión progre.

Y lo que más duele es leer que el obstáculo no son los hombres sino las propias mujeres, “es mucho más difícil abrir una brecha en los sentimientos de las mujeres”, nos dice.  

“Lo que más hiere es ver a una semejante disponible para uno cualquiera a cambio de dinero (…), el comercio con el no‐yo”. Es así de sencillo, es una herida abierta en el corazón de las mujeres, la desposesión del ser, dejando de ser para otro. Creo que no se puede decir mejor ni en menos palabras.

Asociaciones que trabajan para mejorar las condiciones de vida de las prostitutas Red Española contra la Trata de personas. En un “kit de prensa” muestran una guía para informar sobre la Trata, nos informan de quiénes son, cómo se conforma la red (a través de asociaciones y organizaciones, informan de los mecanismos legales de protección disponibles para las víctimas de trata en España), se indica en el marco legal que España ha ratificado los siguientes instrumentos legales:

Protocolo de Palermo: para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños. 

Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño, relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía.

Convención 182 OIT‐IPEC (se refiere al trabajo infantil)

Convención Europea de Derechos Humanos y Convención contra la tortura (artículo 3, en cada una).

Convenio del Consejo de Europa sobre Lucha contra la Trata de Seres Humanos. 

Convenio del Consejo de Europa sobre la Protección del Menor contra la Explotación Sexual y los Abusos Sexuales.

Reflexiones 

Es curioso como siempre hay un antes y un después cuando se acaba un trabajo, una sensación extraña de plenitud y de carencia, una contradicción. ¿Qué sabía yo de la prostitución? Lo que he ido escribiendo; he hecho el recorrido que me parecía lógico, empezar por la historia, entrar en algunos detalles, seguir con las instituciones y hacer algo que me parecía lo más natural, tener una conversación cara a cara con una prostituta. Y resulta que el final ha sido lo más interesante, quizás lo que más me ha enseñado a dudar y a no generalizar.

Hay muchas formas de ejercer la prostitución, muchas maneras de ser y de estar. No me ha sido nada fácil buscar y encontrar un testimonio en primera persona. Llevo un mes largo haciendo el intento y parece que todo esfuerzo tiene su recompensa, éste ha sido al menos mi caso.  

He llegado pues al final y sigo pensando que la prostitución es una lacra que debe desaparecer porque el ser humano se merece un futuro mejor. No vale el sonsonete de que siempre ha existido porque muchas prácticas han existido durante siglos y luego han desaparecido porque la humanidad en su conjunto progresa y evoluciona. Pero no podrá desaparecer si antes no hay un cambio importante en la sociedad y esto es un trabajo que debemos hacer las mujeres porque somos las más perjudicadas como clase social y política.

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